GALERÍAS B DESERTIFICACIÓN URBANA

Performance / Instalación / Intervención Urbana

Galerías Comerciales Boza – Centro Histórico
Lima – Perú
Agosto 2001


Galerías Boza significó un proyecto de intervención interdisciplinaria en el centro histórico de Lima, con particular énfasis en la condición decadente de este edificio -una reliquia comercial moderna de la ciudad de la década de 1950 construida en la calle comercial privilegiada de la ciudad. Las grandes transformaciones ocurridas en el país en el período 1970-2000, se pueden rastrear desde las dinámicas sociales y culturales en el espacio urbano de Lima, pero con mayor intensidad en particular desde su decadencia como centro de las élites, pero intensificando su diversidad en términos de subculturas. Si la aledaña plaza San Martín fue en la década de los años 1960 uno de los primero lugares de encuentro público entre homosexuales, significó que esta plaza y la aledaña Galerías Boza donde también ocurría cruising, se articularon como espacios de resistencia a la búsqueda de reconocimiento y ciudadanía.

Las Galerías Boza coinciden con una voluntad de modernización del centro en los años cincuenta desde una arquitectura funcional pero sin correspondencia con una ciudadanía moderna. En contraste con sus orígenes, los años 2000 encuentran la Galería como una estructura subutilizada que corresponde con un centro histórico si bien bajo reconocimiento de la Unesco (desde 1991) y creciente promoción turística, pero con una particular mezcla que mezcla -lado a lado- construcciones semi ruinosas, tugurizadas, abandonadas e incluso vacías (a la espera de alquileres más altos). Esto además con una ciudadanía más orientada al consumo, con jóvenes más individualistas pero conscientes de las complejidades de un país con una historia de segregación y racismo.

En lo personal, el proyecto de Galerías Boza me planteó el reto de analizar lógicas económicas y culturales locales vinculadas con el comercio sexual masculino para hombres. Desde un performance que vía telefónica permitía conectar en vivo con proveedores de servicios sexuales, se establecía un sondeo de la diversidad de servicios en oferta. El audio de la conversación se amplificaba mediante altavoces en el interior de la galería, generando una atmósfera que homenajeaba y daba testimonio de las antiguas prácticas de cruising y discreto encuentro homosexual del pasado -una era anterior a los teléfonos móviles y a los servicios de contacto vía Internet.

Carlos León-Xjiménez
Madrid, abril de 2017